Cómo Gestionar a Clientes Problemáticos

Si trabajas como escort, nada hará que te libras de tratar con clientes problemáticos de vez en cuando. Pero si eres inteligente y hábil, podrás salir airosa de cualquier situación complicada.

1. Comunicación entre cliente y escorts

La comunicación entre la profesional y el cliente es primordial para que el servicio fluya de manera agradable y segura. Conocer de antemano qué es lo que el hombre espera de ti hará que todo vaya mejor entre ambos. Estarás preparada y te habrás hecho una idea de cómo tienes que llevar la cita. La mayoría de los desacuerdos entre los clientes y las escorts tienen que ver con el tipo de servicios sexuales prestados, así que es importante conocer de antemano qué es lo que los demás esperan de ti.

Evidentemente, hay mucho cliente deshonesto que intentará conseguir gratis algo que no haces, o que solo haces por más dinero. Te aconsejamos firmeza en esas situaciones. Dile, de manera agradable, que no haces eso y que no es lo acordado, pero que podéis hacer otras cosas igual de satisfactorias.

2. La dulzura de las escorts

Se cazan más moscas con miel que con vinagre. Aplica ese dicho a tu carrera como escort. No te tomas las ofensas como algo personal, ni te sientas agredida a la primera de cambio. Es importante que seas amable y cariñosa, ya que estás ofreciendo un servicio de tipo físico. La dependiente de una tienda no puede besar a sus clientes problemáticos, pero tú sí, así que aprovecha esa ventaja. Es muy probable que el cliente se ablande ante tus muestras de afecto y tu dulzura. Sé firme, pero recuerda sonreír y ser agradable.

3. Gestión

Las escorts independientes aprenden a desarrollar cierto sexto sentido a la hora de detectar a los clientes problemáticos. Los detectan por el tono de voz, por lo que dicen, por la seriedad a la hora de concertar la cita. Pero si estás empezando, es difícil tener la misma intuición, sobre todo si necesitas ganar dinero lo antes posible. Esa necesidad hará que aceptes encuentros con cualquiera que te llame, y esa falta de filtro hará que los clientes problemáticos lleguen como moscas.

Las agencias son estupendas para eso, porque dejas que otro se encargue de poner en práctica ese filtro tan necesario. Tú solo tendrás que acudir a la cita y dar lo mejor de ti.

4. Rapidez

Que tengas que ser amable y cariñosa no quiere decir que estés obligada a aguantar situaciones complicadas. Si el cliente es agresivo, se queja en exceso o te hace sentir realmente incómoda, márchate. Dile, lo más amablemente que puedas pero con firmeza, que crees que lo mejor para ambos es terminar el servicio inmediatamente y que prefieres marcharte. No pierdas el tiempo. Los clientes problemáticos son pocos, pero pueden producir un gran desgaste que te hará desear abandonar esta profesión.

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